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sábado, 17 de octubre de 2009

ÉXTASIS - Amado Nervo -


Cada rosa gentil ayer nacida,
cada aurora que apunta entre sonrojos,
dejan mi alma en el éxtasis sumida...
¡Nunca se cansan de mirar mis ojos
el perpetuo milagro de la vida!

Años ha que contemplo las estrellas
en las diáfanas noches españolas
y las encuentro cada vez mas bellas.
¡Años ha que en el mar, conmigo a solas,
de las olas escucho las querellas
y aún me pasma el prodigio de las olas!

Cada vez hallo la Naturaleza
más sobrenatural, más pura y santa.
Para mí, en rededor, todo es belleza:
y con la misma plenitud me encanta
la boca de la madre cuando reza
que la boca del niño cuando canta.

Quiero ser inmortal, con sed intensa,
porque es maravilloso el panorama
con que nos brinda la creación inmensa;
porque cada lucero me reclama,
diciéndome al brillar: "¡Aquí se piensa,
también, aquí se lucha, aquí se ama!".

NERVO, Amado. Éxtasis. Poema.

domingo, 6 de septiembre de 2009

UNA NOCHE DE ESTRELLAS VIAJERAS


Pintada está la noche de estrellas viajeras

clamando compañía en la pronta oscuridad,

la soledad está buscando un espacio

para dialogar sobre la existencia.


El pensamiento recorre el desierto humano,

un sentimiento ancestral brota radiante

en el jardín, una luz de ilusión arde

como azucena aromada en la imaginación.


Una lágrima brota cual centella proyectada

al amanecer, una pregunta surge de repente,

¿quién conoce tu destino misterioso?

El trascender está dentro de ti, un rayo de luz.


La vida florece en la transformación espiritual,

eleva y proyecta tus pensamientos como rayos

inquietantes iluminando el quehacer victorioso

de alguien que guarda una esperanza de luz.

&

El amor amortigua el trascender

en el ventanal de la vida...

Por Luis I. Rodríguez

martes, 11 de agosto de 2009

EL MILAGRO PEQUEÑO - Alejandro Casona -



Aquella pobre niña
que aún no tenía senos...

Y la niña lloraba:
Yo quiero tener senos.
Señor, haz un milagro:
un milagro pequeño.

Pero Dios no la oía,
allá arriba, tan lejos...

Y cogió dos palomas,
se las puso en el pecho...
Pero las dos palomas
levantaron el vuelo.

Y cogió dos estrellas,
se las puso en el pecho...
Las estrellas temblaron
y se apagaron luego.

Y cogió dos magnolias,
se las puso en el pecho...
Las dos magnolias blancas
deshojaron sus pétalos.

Y cogió dos panales,
se los puso en el pecho...
Y la miel y la cera
se helaron en el viento.

¡Un milagro, Señor,
un milagro pequeño!

Pero Dios no la oía,
allá arriba, tan lejos.

Y un día fue el amor;
se le entró pecho adentro
¡y se sintió florida!
Le nacieron dos senos
con pico de paloma,
con temblor de luceros,
como magnolias, blancos;
como panales, llenos.

¡Igual que dos milagros...
pequeños!

CASONA, Alejandro. El milagro pequeño. Poema.

sábado, 25 de julio de 2009

ANSIEDAD DE MI SER...




Mi pensamiento se reflejó en una constelación,
mis brazos frágiles sostenían una ilusión.
Las estrellas brillaban y me consolaban...

Mi pensamiento andariego se estatizó,
mi cuerpo parecía una pluma en el aire,
sentí tristeza al verme vacío...

Mi mirada se perdió en lo espacial,
las estrellas parecían danzar en resplandor,
al instante floté ruidoso como la hojarasca...

Mi ilusión se desvaneció y caí petrificado,
sentí angustia al estar destrozado,
añoré al instante tus dulces besos y caricias...

Mi esperanza se sintió fortalecida por un momento;
tu mirada penetrante transformó mis pensamientos,
el sol calentó mi transparente ser...

Mi amor ardía cual fuego devorador de la naturaleza,
las cenizas coloreaban tu sonriente figura,
mis manos deambulaban por tu ondulado cuerpo...

Mi construcción buscó una explicación sucinta,
el valioso hecho de tener tu presencia
proyectó una fortalecida imagen vivencial del ser...

Mi sentimiento se abrazó al tuyo,
mis manos se deslizaban en tu figura,
tu imagen penetró en mi ser...

Mis palabras se esfumaron al amanecer,
la brisa trajo un olor a tu cuerpo natural,
un rayo de sol despertó la ansiedad de mi ser...

Por Luis I. Rodríguez