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jueves, 7 de octubre de 2010

AMOR... AMOR...




Una rosa encendida
transmite vida;
un capullo abierto
transforma el ánimo;
el amor esclarece
el espíritu de ilusión
con la brisa de un pensamiento;
el águila circunda
el firmamento con libertad.
Tu sonrisa es una rosa,
radiante de alegría;
tu alma púrpura
camino de fantasía...

Por Luis I. Rodríguez

miércoles, 28 de julio de 2010

GOTAS DE TU AMOR


¡Una gota de rocío refresca mi alma!
El calor abrazador desencadena angustia,
los labios ardientes ansían beber
del tazón de tu cuerpo, el dulce amor.

¡Oh, tu piel bronceada trae los perfumes de vida!
Una copa de vino está cubierto de nostalgia,
se embriagan mil besos en tu sonrisa,
duermen mis sueños en tu manantial.

Las gotas de la noche corren por tus venas,
la lluvia de verano calma tu ansiedad,
una brisa ligera sofoca tu locura corporal,
la tierna figura sonríe al atardecer.

Las románticas noches de verano despiertan
los pensamientos de luna cual rayos hambrientos.
Los cristales de cuarzo pulidos y adornados
recorren tu figura esbelta con ternura.

¡Una gota de rocío refresca mi alma!
Mi alma flamea en el manantial.
Tu sombra sigue vigilante de pasión
entre los diáfanos jardines de Amor.

¡Oh, tu piel bronceada trae los perfumes de vida!
Gotas de la noche, efluvios de amor que
recorren presurosos el aroma de rosales
en el profundo misterio de tu Amor.


Por Luis I. Rodríguez

sábado, 8 de mayo de 2010

AMOR DE ROSA


Amarte con una rosa de testigo.
amarte con el silencio de las palabras, un beso.

Amarte con la mirada perdida en tu cuerpo,
la figura llena de vida en el amanecer.

Amarte como la flor encendida en el jardín,
llena admiración y fragancia al atardecer.

Amarte al caminar en la montaña,
sintiendo los rayos penetrantes de tu amor.

Amarte con el despertar de una sonrisa
silenciosa al dar sentido a la existencia.

Amarte con la angustia de tu existir,
la razón enciende el sendero en el caverna.

Amarte con delirio y frenesí,
amarte en la búsqueda del sentido existencial.


Por Luis I. Rodríguez

sábado, 1 de mayo de 2010

OSCURIDAD



Eres un tesoro encantador,
la ilusión fortalecida del caminante.
¿Cómo encontrar sentido a la existencia?
Soy un águila en la montaña negra.
La montaña me abraza y el viento sonríe.
¡El pensamiento se oculta en la caverna!
¡La oscuridad invade la profundidad!

Las sombras parecen tener sentido,
las imágenes proyectadas son los fantasmas
de un mundo sin sentido e inhumano:
tú sonríes al ver la sombra.
¡La oscuridad invade la alegría de tu sonrisa!

El hombre fantasea con su realidad,
lo superficial invade la estructura del pensamiento:
las tinieblas absorben la mirada penetrante
que nutre las raíces de la vida humana.
¡La oscuridad invade la existencia!

La noche esconde su belleza interna,
el viento trae la fuerza del aroma
de una rosa que en raudos torbellinos
llena de pasión el dulzor del trino
del alcaraván encantado en la llanura.
¡La oscuridad muestra su misterio!


Por Luis I. Rodríguez

lunes, 15 de junio de 2009

UNA NOCHE...




¡Qué noche estrellada y encantada
vive sollozando en mis pensamientos!

¡Qué noche de suaves olores a lunada,
impregna tu huella en mis sentimientos!

Tu presencia calla las vibraciones y emociones,

tu sonrisa se hace la fiel amiga incomparable.

Una voz firme y tierna alienta sin vacilaciones
el valeroso espíritu danzante y entrañable.

En la noche el espíritu se proyecta significante
al reconocer el sentido de la inmensidad.

Una estrella guía al ingenioso principiante

desde la potente luz en la tenebrosa profundidad.

Noche estrellada en el camino pedregoso,

cabellos oscuros en el latente horizonte,
volátiles cual aroma voluptuoso

en el manantial del ilustre itinerante.

¡Oh, si hoy pudiese estrechar tus manos
y suavizar tus labios con los míos!


Por Luis I. Rodríguez

sábado, 30 de mayo de 2009

SI HAS DE AMARME - Elizabeth Barret Browning -


Si has de amarme que sea solamente
por amor de mi amor. No digas nunca
que es por mi aspecto, mi sonrisa, el modo
de hablar o por un rasgo de carácter

que concuerda contigo o que aquel día
hizo que nos sintiéramos felices…
Porque, amor mío, todas estas cosas
pueden cambiar, y hasta el amor se muere.

No me quieras tampoco por las lágrimas
que compasivo enjugas en mi rostro…
¡Porque puedo olvidarme de llorar

gracias a ti, y así perder tu amor!
Por amor de mi amor quiero que me ames,
para que dure amor eternamente.

BARRET BROWNING, Elizabeth. Si has de amarme. Poema.